Teatro - Arboles mueren de pie


“Los árboles mueren de pie” tendrá una temporada de jueves a domingo hasta el 19 de marzo, con funciones especiales para estudiantes entre semana, al ser un texto de lectura sugerida por el Ministerio de Educación de Pública, como para público en general.

En el Teatro Alberto Cañas Escalante, conocido como Teatro de la Aduana, de la Compañía Nacional de Teatro (CNT) la pieza interpretada por 12 actores tendrá un horario matutino 9a.m., martes 07, miércoles 08, jueves 09, viernes 10, martes 14 y viernes 17, así como los jueves, viernes y sábado de 7:30 p.m. a 9:30 p.m. y los domingos a las 5 p.m.

“Con esta obra nos encontramos ante una historia preciosa que se ha vuelto muy famosa porque explora y se interna en sentimientos profundos del ser humano que nos son inherentes a todos como el amor, la lealtad, la solidaridad. Con un realismo casi fantástico, su autor, el español Alejandro Casona, nos hace reflexionar sobre cómo cada uno vive y se relaciona con los demás bajo el signo del humanismo, buscando ser real, auténtico y honesto”, resaltó Manuel Ruiz, director de la puesta en escena.

El destacado elenco está compuesto por veteranos y jóvenes actores que interpretarán roles divertidos o que representan el drama de una familia que pierde la esperanza; pero todos cargados con una profunda ilusión por la vida. El cuerpo artístico lo conforman: Alonso Venegas, Beatriz Rojas, Carlos Villalobos, Dennis Quirós, José Víquez, Juan Carlos Vega, Karla Calderón, Rocío Carranza, Silvia Rojas, Vicky Montero, Marialaura Salom y Miguel Ángel Hernández, estos últimos dos también productores artísticos del espectáculo.

“Tras 20 años en el teatro como actriz y múltiples puestas en escena como asistente de dirección, esta es mi primera producción teatral. Ha sido un proceso hermoso, no sólo por el apoyo del equipo artístico y técnico sino también por sentirse parte creadora de un espectáculo que gustará a grandes y chicos, desde los 10 hasta los 90 y tantos años, por ese encuentro especial entre las nuevas generaciones y los adultos mayores a quienes les debemos tanto”, acotó Salom.

Miguel Ángel Hernández fue quien tuvo la idea a mediados del año anterior, de volver a darle vida a este clásico del teatro español. “Estamos muy agradecidos por toda la colaboración que hemos recibido para hacer de esta obra de arte una realidad”, agregó Hernández. “Queremos invitar al público a que se acerque al teatro y que disfruten de dos horas cargadas de sentimientos que los harán reír y llorar”. 

Dirección: Manuel Ruiz.

Asistente de Dirección: Marialaura Salom Pérez.

Producción Artística: Miguel Angel Hernández Grazioso y Marialaura Salom Pérez.

Producción Ejecutiva: Gloriana Sanabria.

Diseño de Luces: Giovanni Sandí.

Arte: Carlos Ureña.

Vestuario: Karla Calderón.

Música: Christian Solís.

Escenografía: Renzo Grazioso.

Argumento de “Los árboles mueren de pie”  y palabras sobre su autor, Alejandro Casona: 

Autor de un teatro de ingenio y humor, Casona recibió diversos premios. Su personal teatro, definido así por Genoveva Dietrich señala “el conflicto entre la realidad y la fantasía, la evasión a un mundo poético mejor, la búsqueda de la felicidad, la fuerza redentora del amor, la realidad del sueño”.

En “Los árboles mueren de pie”, una compañía de actores se encarga de cambiar la vida en positivo a seres humanos que así lo necesitan. Se trata de devolverle la felicidad a quienes se encuentran desesperanzados. A través de la fantasía, sin que sus “víctimas” se den cuenta, crean personajes para resolver problemas y devolverles la tranquilidad y llenar de alegría sus vidas. 

Es ahí donde arranca una historia sin igual. El señor Balboa tenía un nieto desalmado al que, tuvo que echar de casa por robarle a la abuela. Desde entonces pasaron 20 años. Durante mucho tiempo el abuelo hacía llegar a su esposa cartas que en teoría le mandaba su nieto. El nieto real envía un telegrama indicando que los visitaría pronto, que se embarcaría en el “Saturnia”, pero las noticias anuncian un trágico hecho: el barco naufraga y mueren todos sus ocupantes. Antes que la abuela se entere, Balboa acude a la compañía de actores para que interpreten a su nieto y su esposa, fingiendo ante la abuela ser el nieto perdido de hace 20 años. En esta historia Mauricio e Isabel, junto con los abuelos y las criadas nos sumergen en un drama lleno de ternura, hasta que un nuevo suceso cambia los planes en forma drástica...

Biografía Alejandro Casona

Alejandro Rodríguez Álvarez, que se hizo conocido como autor teatral con el seudónimo de Alejandro Casona, nació en Besullo - Cangas del Narcea, Asturias, 23 de marzo de 1903. Fue hijo de maestros. Pasó su primera infancia en el pueblo asturiano de Besullo y a los cinco años la familia se trasladó a Villaviciosa. Estudió el Bachillerato en Gijón, y Filosofía y Letras en las universidades de Oviedo y Murcia. En 1922 entró en la Escuela Superior de Magisterio de Madrid, realizó las prácticas en 1927. En 1928 fue destinado como maestro al pueblo de Les (Lérida), en el valle de Arán, como inspector de enseñanza primaria. Allí fundó, con los chicos de la escuela, el teatro infantil "El Pájaro Pinto”, y se casó en San Sebastián con Rosalía Martín Bravo, compañera de estudios de Madrid.

En 1931, tras una fugaz estancia como inspector en Asturias y en León, opositó con éxito por una plaza en la Inspección Provincial de Madrid, donde fijó su residencia hasta el comienzo de la Guerra Civil. Proclamada la II República, el recién creado Patronato de Misiones Pedagógicas le asignó el cargo de director del «Teatro del Pueblo» (1933). Escribía sin cesar obras eatrales y también publicó algo de poesía: El peregrino de la barba florida (1926) y La flauta del sapo (1930). En 1934 recibió el premio Lope de Vega por su comedia La sirena varada, que se estrenó en el Teatro Español con un éxito clamoroso. También ganó el Premio Nacional de Literatura en 1934 por su libro de prosas infantiles Flor de leyendas.

En 1937 tuvo que exiliarse a Argentina por la Guerra Civil Española, Buenos Aires le brindó sin embargo éxitos clamorosos como el de Los árboles mueren de pie estrenada en 1949 y representada ininterrumpidamente hasta 1952. 

En 1963 regresó a España tras veinticinco años de exilio, y estrenó una obra sobre Quevedo, El caballero de las espuelas de oro que fue estrenado en el teatro Bellas Artes de Madrid la noche del 1 de octubre de 1964, por la compañía de José Tamayo, con ilustraciones musicales de Cristóbal Halffter.

Murió en Madrid, el 17 de septiembre de 1965.

LOS ÁRBOLES MUEREN DE PIE

De Alejandro Casona.

Dirección: Manuel Ruiz.

Del 03 al 19 de marzo.

Teatro de La Aduana – Alberto Cañas.

De jueves a sábado 7:30 p.m., domingos 5 p.m.

Entrada General 5000 colones, estudiantes y ciudadanos de oro 2500 colones.

Reservaciones al teléfono 2257-8305.