Entrevista con Bryan Vindas, Premio Nacional de Dramaturgia 2016

Serie Premios Nacionales de Cultura 2016

“Construyo oportunidades desde la honestidad de mi trabajo”

Aficionado al fútbol, interesado en mejorar su país a través de su trabajo y con una fuerte creencia de que su talento para las artes y el teatro es un componente genético con el que ha nacido, así se define Bryan Vindas Villareal, joven con múltiples sueños y aspiraciones.

A sus 26 años, este originario de la Aurora de Heredia, procedente de una familia humilde pero luchadora -de la que siempre recibe un apoyo importante-, resultó ganador del Premio Nacional de Literatura Aquileo J. Echeverría en la categoría de Dramaturgia 2016, por su obra más reciente: “Tres pesadillas de un hombre con cabeza de gato”. 

La Oficina de Prensa y Comunicación tuvo la oportunidad de conversar con este actor, director y dramaturgo, para conocer más sobre su obra. Vindas reside actualmente en Ciudad de México, donde cursa sus estudios superiores.

Acerca de cómo surge el interés por desarrollarse como dramaturgo y lo que lo llevó a crear la propuesta con la que gana el Premio,  Vindasseñaló que esa obra responde a una necesidad personal de acercarse a temas o elementos de lahistoria de Costa Rica, los cuales consideraba importantes e incluso lo motivaron a descubrir qué trabajos se habían hecho en el país respecto a ciertos temas, quién y cómo los habían abordado.

Todo inició aproximadamente en 2015, cuando recién había terminado un proyecto con la UNESCO en México, había viajado mucho y cada vez que viajaba me daba cuenta que otros dramaturgos hablan sobre esas cuestiones incómodas: el dolor, la nostalgia, la memoria. Alterminar mi bachillerato, decidí profesionalizarme aún más y obtener la licenciatura en dramaturgia, ya que quería iniciar conuna mayor construcción de conocimiento en esta disciplina.Luego por razones personales, decidí hablar sobre la violencia y sobre el dolor.

Es así como empiezo a investigar sobre qué elemento importante de violencia ha habido en Costa Rica y bueno, aparece lo lamentable, cada cierto tiempo se presenta un ciclo o una ola de feminicidios en el país y es como “si no pasara nada”.

Decidido por estos temas, enfocó su proyecto en asesinatos que marcaron la historia del país, como los acontecidos en la Cruz de Alajuelita en la década de los ochenta, los crímenes vinculados con el llamado Psicópata y el estrangulador que presuntamente asesinó a una serie de mujeres en las calles de San José en 2015. Durante el proceso de investigación, el autor resalta que descubrió un hecho común que captó su atención: los feminicidios más conocidos en Costa Rica se presentan en períodos relativos entre sí; como si conformarán ciclos definidos por décadas.

“Lo explico como una euforia que de repente empiezan a morir mujeres y existe un morbo acerca de cómo se dan los crímenes, que tal vez sería distinto si las víctimas fuesen hombres. Cuando esto termina, por qué es que no atrapan al responsable ysimplemente todo se desvanece y vuelve a la ‘normalidad’”, destacó el autor.

Señala que su trabajo expone la impunidad en los crímenes y el aumento de la violencia en los hechos, esto en razón de que “al no haber atrapado al primer asesino y no tener consecuencias de sus actos, el segundo se alimenta y crece, igual el tercero y así consecutivamente. Cada uno de ellos crece y se vuelven cada vez más violentos”, afirmó.

Para él, esta obra muestra cómo se acrecientan los actos de violencia y cómo se llega hasta a un punto de indiferencia y más preocupante aún, al “costumbrismo” ante sucesos macabros, que poco a poco carcomen la sociedad.

Vindas indicó que el proceso para crear la obra implicó mucho esfuerzo y dedicación, ya que fue un trabajo académico muy fuerte debido a la investigación, recopilación de informaciones, entrevistas y la sistematización de datos. Además, era necesario pensar en la estrategia de escritura, ya que contaba con una perspectiva compleja sobre lo dureza de la realidad descubierta y debía evaluar bien cuál sería el abordaje artístico de estos temas.

“Esto lo aprendí del dramaturgo Arístides Vargas, quien me decía: ‘cuando tienes un material importante a nivel humano, tienes que pensar en cómo generar ficción a partir de ese material, para no lastimar’. Entonces, ahí entran elementos como las metáforas. En la obra, una de las escenas que más me acuerdo y que para mí lo vale todo, es la del juicio; esto por el uso de las metáforas y diferentes elementos que ayudan a contextualizar al lector”, indicó Vindas.

Para este dramaturgo, el aumento de la violencia y la deshumanización en la sociedad, resulta algo muy difícil de abordar. “Hay una cuestión compleja entre el papel que juegan elementos como los medios de comunicación, el humanismo y las redes sociales; y de cómo muchas veces la misma tecnología en vez de convertirse o potenciarse como un aliado para la denuncia o para promover acciones contra la violencia, se transforma en un elemento negativo”, recordó.

Considera que la violencia de género y el objetivizar a la mujer, son parte de las mayores problemáticas sociales más graves que enfrenta el mundo.

La oportunidad de vivir y estudiar en México me ha demostrado que por ejemplo, mueren nueve mujeres al día, víctimas de violencia, tan solo en el Estado de México. Esto es lamentable y lo preocupante es que te da una idea a futuro de lo que nos puede pasar en Costa Rica, si no se toman acciones para reducir los índices de violencia. Por estos mismos temas, ahora que estoy en México estoy llevando unos cursos de intervención en espacio público que pueden servir para accionar y detonar cambios que se vean reflejados en la sociedad para disminuir la violencia.Necesitamos generar un cambio y pronto”, reflexionó el artista.

Enfatizó además en la importancia que poseen los valores, la formación familiar y la educación, como elementos generadores de cambio que permiten derribar los estigmas y patrones machistas en el proceso de erradicación de violencia en sus diferentes formas.

Desarrollo profesional y nuevos retos. Respecto a su experiencia como actor, escritor, director de teatro a tan corta edad, e incluso acreedor dereconocimientos como el Premio de Dramaturgia Inédita otorgado por el Teatro Nacional de Costa Rica y recientemente del Premio Nacional de Dramaturgia 2016, Vindas relata que sus logros se deben a la disciplina, constancia y resistencia que se tiene cuando se trabaja como artista. 

“Costa Rica tiene algo que no tienen muchos lugares, que es el enfoque en la parte humana dentro del proceso educativo. Creo que he topado con profesores que son muy estrictos, pero que me han enseñado muchísimo a lo largo de mi carrera; motivo por el cual estoy agradecido”, señaló el joven.

A manera de anécdota, relata cómo su profesor Carlos Salazar lo motivó a continuar con su carrera, en un punto donde debido a situaciones personales se cuestionó su permanencia en las artes escénicas. “Cuando estaba en segundo año, sufrí una lesión en un brazo, que junto a varias situaciones por poco me hizo replantearme el dejar la carrera, pero Salazar logró motivarme de nuevo cuando un día llegué por mis notas y me esperaba con el libreto de la obra que él iba a dirigir y en la cual quería que actuara”, recordó Vindas.

Experiencias como ser dirigido por profesionales como José Pablo Umaña o actuar junto a Manuel Ruiz, ambos referentes artísticos para Vindas, forman parte de los momentos que aportaron valiosas enseñanzas en su proceso de formación como artista.

“No podría definir un solo elemento a destacar como detonante de mi crecimiento profesional, porque han sido varios los que se han encadenado. Hay una cuestión académica, de formación, de técnica, pero hay algo muy instintivo y acá en México lo estoy aprendiendo; que es esa forma de construir oportunidades desde la honestidad de mi trabajo y el arriesgarse”, reflexionó el joven dramaturgo.

Agregó que se encuentra en un momento muy importante en su vida, debido a queestá en un proceso de crecimiento personal y profesional, por la maestría que actualmente cursa en el extranjero. Reafirmó que parte importante de este proceso consiste en asumir esos nuevos desafíos, abrir nuevas puertas no solo en cuanto a conocimiento sino a experiencias, así como a la posibilidad de conocer nuevas personas, compartir y actuar con excelentes actores.

Acerca del Premio Nacional de Dramaturgia 2016, con mucha naturalidad, el joven recordó la mañana de febrero cuando se realizó el anuncio de los galardonados a los premios y compartió su anécdota de ese momento.

“Ese día me conecté por internet para ver la transmisión en vivo del anuncio de los ganadores. Estaba conectado en línea, esperando a que anunciaran a los ganadores, pero en ese momento me doy cuenta de que ya tengo que salir para la universidad y justamente escuchó que dicen: “por feminicidios…” y luego se cortó la transmisión. En ese momento se da en mí un estallido de energía y alegría que aún tengo dentro porque no escucho mi nombre, pero al momento de adelantar la transmisión cuando dicen el nombre de mi obra, se dio esa mezcla, esa nostalgia, felicidad, alegría; de todo un poco”, recordó Vindas con una sonrisa en su rostro.

Además, destacó que este reconocimiento tiene un valor significativo para su vida; representa una felicidad enorme, pero también con humildad –resaltó- que representa una responsabilidad como artista, ya que lo lleva a comprometerse mucho más con su trabajo y calidad de futuros proyectos.

“Lo he asumido desde un punto de vista muy positivo; tengo que seguir trabajando, es un gran inicio en los seis años de carrera que tengo. Acá soy un estudiante que debe de seguir enfocado en trabajar, sin agrandarme y tomarlo desde la humildad y la honestidad. Es una enorme responsabilidad, ganar un Premio Nacional me posiciona como uno de los dramaturgos más importantes del 2016, lo que hace que mi trabajo y lo que hago acá tiene que destacar porque estoy representando a Costa Rica a través de mi trabajo; además de que me abrirá puertas y nuevas oportunidades”, afirmó.

Enfatizó que los premios, “si bien son reconocimientos a los esfuerzos, es importante ‘centrarse’ en los objetivos, conservar la humildad y sobre todo, el deseo y empeño de trabajar arduamente por el sector y generar nuevas propuestas”, explicó.

“Considero que seguiré trabajando siempre ligado al país, con ganas de ‘escarbar y ser antropólogo’; descubrir de lo que nadie ha escrito, cuestionarlo todo y hacer que las cosas sean posibles”, señaló Vindas.

En cuanto al crecimiento del sector teatral, este joven menciona a referentes como Ana Istarú, Melvin Jiménez y Sergio Masís, quienes a su criterio han brindado un aporte significativo en la construcción de espacios para la dramaturgia y teatro, pero también destaca la necesidad de que las nuevas generaciones se empoderen, realicen sus nuevas propuestas y esfuerzos que enriquezcan el sector.

Para mí, es importante publicar porque tenemos que dar a conocer qué se habla del teatro centroamericano, pero más importante, qué se habla, qué se teoriza y qué se escribe sobre elteatro costarricense”, amplio Vindas.

Respecto a las nuevas propuestas, temas y los enfoques tanto de su trabajo como lo que deben de considerar los colegas, señaló: “como dramaturgos debemos entender y hacernos la pregunta hacia qué público nos dirigimos y lo más importante que aprendí es seguir la voz de uno mismo; esa poética que tiene que tener todo artista y, en mi caso, esa voz de dramaturgo. No quiero parecerme a nadie, tengo referencias de grandes dramaturgos pero quiero hacer lo mío. Quieroescribir y que cuando se pongan en escena estos trabajos se refleje y evoque esa voz de honestidad del dramaturgo”, enfatizó Vindas.

Acerca de su mensaje para los jóvenes escritores, actores, dramaturgos; así como todas aquellas personas que están luchando por alcanzar sus metas, Vindas sugiere que “todos debemos aprender a superar los miedos, los obstáculos, evitar que el ganar premios se te suba a la cabeza y más bien motivarse para seguir escribiendo o haciendo las cosas posibles, desde la voz de uno mismo, desde la sinceridad y honestidad. Si le das forma a esa voz, los resultados son increíbles”, concluyó el dramaturgo.

Producción- Oficina de Prensa y Comunicación - MCJ / Consecutivo 157 / MAC / 15-5-2017