Proyecto universitario sobre restauración de edificio de Zona Americana en Quepos, resultó ganador de certamen

  • Inmueble #94, exponente de la arquitectura propia de la región, fue estación del tren de la extinta Compañía Bananera
  • Inversión de hasta ¢120 millones del Centro de Patrimonio permitirá a lugareños contar con biblioteca, galería de fotos históricas y cafetería

 La comunidad puntarenense de Quepos verá a uno de los muchos edificios de su antigua Zona Americana resurgir para albergar la biblioteca municipal, una galería con fotografías históricas y una cafetería, al resultar ganadora la propuesta de restauración del edificio Nº 94 en el certamenSalvemos nuestro patrimonio histórico-arquitectónico, del Centro de Investigación y Conservación del Patrimonio Cultural (CICPC).

El anuncio se realizó esta mañana con la presencia de la mayoría de los arquitectos que participaron con catorce propuestas de restauración para distintas edificaciones que cuentan de antemano con la declaratoria de Patrimonio Histórico-Arquitectónico, acorde con la ley Nº 7555.

Según el fallo del jurado “la propuesta rescata una de las tipologías arquitectónicas más importantes de nuestro país, la tipología bananera, y cuenta con un aporte a la imagen urbana, conservando el espacio natural y patrimonial”.

Sentados en las primeras filas durante el anuncio, estuvo el trío de arquitectos Ulises Pérez Araya, profesor de la Universidad Latina, y las recién graduadas Melisa Muñoz Martínez y Geannina Zúñiga Villalobos. Las jóvenes de 26 y 22 años, recibieron su título el día de ayer. Precisamente, su proyecto de graduación fue la intervención del edificio ganador de este certamen anual.

Según comentó el profesor Pérez, el proyecto de restauración logró la calificación máxima, por lo que el tribunal calificador aconsejó presentarlo a concursar. A las jóvenes arquitectas se les unió el experimentado profesor para consolidar el equipo.

“A partir de ahí nos sentamos e hicimos una revaloración del proyecto, se replantearon algunos elementos y presentamos la propuesta. Como profesor de ellas y al conocerlas desde que iniciaron su carrera, realmente estoy muy emocionado y contento. Creo que es un triunfo gigantesco, es una gran forma de iniciar su profesión”, expresó Pérez.

Según explicaron las jóvenes arquitectas, el proyecto expone detalles propios de la tipología del inmueble, como es el caso de un pasillo que conserva y la estructura del entrepiso. “Nos enamoramos de la tipología de la arquitectura bananera y la quisimos resaltarla con detalles, conservarla y no imponer”, mencionó Zúñiga.

Edificio 94: umbral de la Zona Americana. La idea es que el edificio restaurado sea un umbral para la Zona Americana que impulse el desarrollo de otros proyectos de restauración; ya que este es uno de los 52 inmuebles que son parte de todo el conjunto de la Zona Americana de Quepos.

“Este proyecto está estratégicamente ubicado y va a permitir que la gente de Quepos se acerque y vea que tenemos otros edificios que podemos rescatar, usar y darle vigencia. Además, creo que va a ser un bastión para que otros profesionales vean que podemos hacer mucho con este tipo de arquitectura que está sumamente identificada con el trópico y con Costa Rica”, agregó Pérez.

El fallo del jurado también consideró que este inmueble “es parte de un conjunto arquitectónico y urbano que puede impulsar con su ejemplo el desarrollo del resto de viviendas convirtiéndose en referente de la zona. Es un espacio que la comunidad utilizará para el empoderamiento de la misma con su nuevo uso, biblioteca y pinacoteca pública”.

“Queremos proponerle a la Municipalidad que invierta en el diseño urbano del entorno, para que el proyecto tenga total accesibilidad. La idea es que tanto para vehículos, pero más para los peatones, el edificio tenga accesibilidad total y que desde cualquier punto de Quepos, las personas puedan llegar al edificio a utilizar los servicios”, mencionó Pérez. Esto es, en áreas de lectura fuera del edificio, aceras, ciclovías e infraestructura de este tipo, explicaron.

“Se está cumpliendo con el objetivo de patrimonio que es rescatar un inmueble, revertir la historia, dar a conocer a las nuevas generaciones cómo fueron nuestros edificios y, algo muy importante, que estos edificios son compatibles con el ambiente, algo que debemos retomar para que el país sea un bastión en sostenibilidad desde los edificios que habitamos”, concluyó Pérez.

Reseña histórica del edificio Nº 94 de la zona americana de Quepos. “El inmueble # 94 es parte de la Antigua Zona Americana de Quepos, declarada zona patrimonial por su valor histórico y arquitectónico con un conjunto de 52 casas las cuales son parte del desarrollo y la formación de Quepos.

Estas casas fueron parte de las obras realizadas por la United Fruit Company, la cual concretó la compra de acciones al señor Agathon Lutz de la compañía Pirris Farm Trading Company.

Posteriormente, al convertirse en un negocio con todas las normas legales estipuladas en la década de 1938, con la firma del contrato Lara Chittenden, se declaró el derecho que tenía la Compañía en tierras costarricenses durante un lapso de 50 años, lo que inició una etapa que marcaría el desarrollo de la zona.

Las herramientas de trabajo en su momento eran un poco desactualizadas, y por un periodo corto se utilizó el burro carril, el cual fue sustituido por el ferrocarril, además de la construcción de un muelle. Como necesidad a estos avances se construyó el inmueble #94, estableciendo tareas que involucraban la venta de tiquetes para el ferrocarril y de índole administrativa, un punto importante y reconocido por los pobladores en esa época.

Después de los días en los cuales el negocio del banano era el principal motor económico de la zona y por el cual se dio el repoblamiento de Quepos, surgieron inundaciones, problemas sindicales y merma de las ganancias entre los años de 1954 y 1955, las cuales obligaron a la Compañía Bananera a abandonar la zona y ceder derechos de las tierras a la empresa Palma Tica.

Como consecuencia, la época vigorosa llegó a su fin junto con la actividad bananera. Poco después la línea férrea fue cubierta por una carretera y de aquello solo quedó el recuerdo que involucra las estructuras.

La zona poco a poco se vio susceptible al abandono y Palma Tica enfrentó problemas legales que significaron el desalojo de la Antigua Zona Americana, pasando a ser administrada por el Estado y en donde actualmente el mantenimiento de las casas es escaso, pero especialmente el inmueble #94 tiene proceso acelerado de deterioro al encontrarse vulnerable y expuesto al vandalismo y al desinterés de la sociedad.

El inmueble marca el inicio de la historia y es pieza fundamental de Quepos, por lo tanto, se debe recuperar la historia, dándole significado y valor”. Fuente: Proyecto de restauración del edificio Nº 94 de la Zona Americana de Quepos.  

Los arquitectos que presentaron el proyecto ganador Melisa Muñoz Martínez, Ulises Pérez Araya y Geannina Zúñiga Villalobos, al momento de conocer el fallo. Prensa MCJ.

Edificio Nº 94 de la Zona Americana de Quepos en su estado actual. Proyecto de restauración del edificio.